miércoles, 24 de julio de 2019

Capítulo 23


     Juliana y Beatriz volvían a su casa en silencio. Ambas tenían que pensar en todo lo ocurrido. La extraña desaparición de su madre ahora tenía sentido y el dolor había retornado mucho más fuerte.  Conocer las actividades de su padre y su relación con los crímenes les generaba mucha indignación, sobre todo después de leer la carta destinada a aquélla mujer, a la que además había dejado como depositaria de todo lo que poseía.

    Ella, sin embargo, no quería nada. El dolor que le provocó saber la verdad sobre su amante la había llevado casi al punto del derrumbe. No podía hablar, como si dos manos apretasen su garganta. Como pudo, les pidió a las muchachas que se fueran, que otro día volverían a hablar, que no se sentía bien.

     Todas tenían mucho en qué pensar, emociones que ordenar. El pasado había vuelto para arrasar con lo que quedaba de cualquier sentimiento y dar vuelta sus vidas.

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